
Ampliación del Parque Nacional Islas Diego Ramírez y Paso Drake
El último refugio oceánico del sur del planeta
El Archipiélago Diego Ramírez y el Paso Drake conforman uno de los sistemas marinos más prístinos, remotos y estratégicos del planeta. Ubicado en el extremo austral de América del Sur, este territorio marca el punto de encuentro entre el océano Pacífico, el Atlántico y el Océano Austral, en una zona dominada por corrientes subantárticas y procesos ecológicos de escala global.
Las Islas Diego Ramírez albergan las colonias reproductivas más australes del mundo de aves marinas pelágicas, incluyendo especies amenazadas como el albatros de ceja negra y el albatros de cabeza gris. Sus aguas funcionan como áreas críticas de alimentación, tránsito y conectividad para ballenas jorobadas, cachalotes, orcas, elefantes marinos del sur, además de una alta diversidad de peces y comunidades bentónicas de aguas profundas.

Una propuesta de ampliación con base científica sólida
Este proyecto busca ampliar el Parque Nacional Islas Diego Ramírez – Paso Drake desde 144.390 km² hasta aproximadamente 325.000 km², incorporando más de 180.000 km² adicionales de ecosistemas oceánicos subantárticos. La ampliación permitirá proteger de manera continua un gradiente completo de hábitats marinos, incluyendo ambientes insulares, talud continental, océano profundo, montes submarinos y frentes oceanográficos.
La propuesta se sustenta en más de 15 años de investigación científica, liderada por el Centro Internacional Cabo de Hornos (CHIC), la Fundación Omora y equipos interdisciplinarios, y cuenta con el impulso del Gobierno Regional de Magallanes y de la Antártica Chilena, como parte de una estrategia de conservación de largo plazo para el extremo sur del país.
Conectividad oceánica, clima y protección del Mar Antártico
El área de ampliación está influenciada por la Corriente de Cabo de Hornos y el Frente Subantártico, procesos que sostienen una alta productividad biológica y convierten a esta región en un corredor pelágico clave a escala hemisférica. Estas aguas cumplen además un rol relevante como sumidero natural de carbono, contribuyendo a la regulación climática global.
Diego Ramírez y el Paso Drake funcionan asimismo como una zona de amortiguación (buffer) para el Mar Antártico, actuando como una primera línea de protección frente a presiones crecientes como el cambio climático, la expansión de la pesca industrial y el aumento del tráfico marítimo. Proteger este territorio es resguardar la integridad ecológica del sistema subantártico y antártico en su conjunto.

Alta protección y liderazgo global
La propuesta mantiene la categoría de Parque Nacional, una figura de protección estricta de tipo “no-take”, que prohíbe la extracción comercial de recursos naturales y prioriza la conservación de ecosistemas marinos vulnerables, manteniendo compatibilidad con la libre navegación internacional y entregando certeza jurídica sobre los usos permitidos en áreas adyacentes.
La ampliación del Parque Nacional Islas Diego Ramírez – Paso Drake consolidaría uno de los corredores marinos protegidos más australes y extensos del mundo, posicionando a Chile —y en particular a la Región de Magallanes— como un referente global en conservación marina de gran escala, y dejando un legado duradero de protección oceánica en el extremo sur del planeta.


